
- Me duele.
- No tiene usted nada. Su cerebro debe estar imaginando que hay peligro. El dolor es una alarma real, cierta, mortificante, pero la amenaza es falsa. Hasta que no se disuelva el miedo cerebral el dolor estará ahí donde se valora amenaza, donde le duele.
- ¿Quiere decir que el dolor es imaginario?
- En absoluto. El dolor es dolor. Si usted dice que le duele la nariz no tengo por qué dudar de que es así. Naturalmente que puede estar mintiendo: puede decir "me duele la nariz" sabiendo que no es verdad pero no suele ser el caso. La imaginación es una función neuronal. Imaginar peligro es una función neuronal. Si la función continua imaginativa de peligro potencial supera un límite se activa la alarma, el dolor, en este caso.
- ¿Por qué lo hace en ese momento y lugar aun cuando no está sucediendo nada?. Hay veces que me despierta...
- El dolor no explicado por necrosis consumada o inminente tiene que ver con peligrosidad interior. El cerebro imagina peligro interno. No sueña con que se va a caer o incendiar la casa o que le va a picar una serpiente venenosa sino con todo tipo de disfunciones internas...
- Vale, pero donde duele tiene que estar pasando algo, tiene que producirse alguna alteración... por lo que sea...
- No es cierto. Es el gran error. Las Medicinas ("oficiales" y "alternativas") dan por sentado que donde duele algo va mal pero no es verdad. El cuerpo está representado en el cerebro. Cuando se activa el dolor se ha activado la red neuronal que genera la percepción en esa zona sin necesidad de que deba producirse ninguna alteración previa. La alarma salta sin necesidad de que primero se produzca un simulacro de robo... Imaginar un sabor activa la misma red cerebral que genera ese sabor cuando come. Sólo hay una diferencia cuantitativa.
- ¿O sea que el dolor está en mi mente? ¿Es psicológico?
- Surge de sus neuronas tanto si existe un estado de necrosis consumada, inminente o el cerebro imagina una amenaza inexistente. Las tres vías activan la misma red de neuronas: la que genera la percepción de dolor. Lo que distingue al dolor es la existencia o no de peligro.
- ¡Qué complicado! ¿No existe nada para este dolor?
- En el dolor por necrosis consumada podemos ayudar al organismo a proteger y reparar la lesión y podemos engañar al cerebro bloqueando la información de la zona. Es lo que hacen los analgésicos. Sabotear la información. No sucede nada pues podemos controlar el proceso de reparación. En el dolor por imaginación de daño lo fundamental es neutralizar la información que alimenta esa evaluación errónea. También podemos utilizar "remedios" para engañar al cerebro pero suele ser pan para hoy y hambre para mañana, Empeora el error....
......................
El dolor por daño imaginado es responsable del drama del dolor crónico o agudo recidivante. Cada profesional crea una doctrina, una etiqueta diagnóstica y unos remedios. Pocos hablan del cerebro. En su lugar hay sitio para todo. Alimentos, meteorologías, circulaciones, estreses, malas energías, contracturas, desgastes, hormonas, misterios...
Cientos de supuestos desencadenantes son incriminados. Cientos de supuestos remedios son ofertados y consumidos. Mucha cultura y mercado y poca ciencia.
La propuesta de este blog es la del conocimiento: know pain, no pain...
A unos convence y a otros les parece insuficiente o simplemente inútil, ridículo, demencial...
- Bueno, deme ese conocimiento... Por probar...
]]>